Tuesday, November 22, 2005

El Amor: ese verdugo del corazón

Por la nariz entra el amor, no es nada nuevo; son sensaciones que nos despierta la afinidad quimica de una piel a la de nosotros. La mucosa nasal al percibir el olor se vasoconstriñe y permite una mayor permeabilidad vascular y estimula la secreción glandular.
El Sistema Nervioso Auntónomo mantiene su equilibrio, si hay respuesta a estas reacciones; hay desorden simpático-parasimpático si no se encuentra la satisfacción. Pudiera presentarse una obstrucción nasal y la fisiología se altera, favoreciendo las enfermedades rinosinusales, por no contar con recursos de compensación.El amor, mensaje que se recibe a la altura del Sistema Nervioso Autónomo desencadena una estimulación eléctrica y provoca una respuesta en el sistema hipofisiario endocrino y neuroendocrino donde participa el hipotálamo, razón por la cual el metabolismo de los enamorados sufre grandes transformaciones.
Recibe los mismos efectos estimulantes el amor que cualquier golosina, hay sensaciones de mareo parecidas a las que desatan las drogas que contienen anfetaminas.
Cuando un amor se va, provoca lo mismo que el retiro de dicha substancia a un adicto.