Thursday, March 02, 2006

Cuento que me contaron

El anciano llegó triste y cansado a la casa de su único hijo para pedirle asilo
-no se, le contestó- Déjame preguntarle a mi esposa, ya sabes que es muy especial.
Noo - dijo el anciano- no pretendo molestar, puedo estar con mi nieto.
-El necesita privacidad, mejor te busco donde te puedas quedar-
-Ya sé, en el granero hay espacio-
"Al rato te mando unas sábanas para que te cubras".
Entra a la casa y pide al hijo que busque en el armario la sábana viejita, para el abuelo.
El niño la encuentra y con unas tijeras empieza a partirla por la mitad.
Por qué haces eso -le pregunta- y el niño le contesta, para guardar la otra mitad...para cuando tú te hagas más viejo...

6 comments:

jrnCalo said...

Pues quien lo crea o no esa es una realidad aplastante en mi entorno social, y creo que ese entorno en mi pais se extiende por doquier, yo solo veo ancianos solitarios en mi ciudad, solos.....con ellos mismos" Un sociedad más que egoista que no ama a sus padres y no los venera como lo que son es una sociedad muerta alejada de la verdadera civilización"
¡Las verdaderas sociedades avanzadas protegen a sus mayores!
Muchas de las sociedades primitivas del planeta veneran a lso ancianos como parte del conocimiento de la tribu-¡No dejamos de ser unos pobres primates sofisticados!
Un saludo Peggy!!!!!

Rafael P.Q. said...

Es un poco cabroncete el cuento,¿eh?...tiene mala leche, pero una gran dosis de realidad que ilustra bastante bien la realidad de las personas mayores.
Pero me ha gustado,¿eh?
Besos, Peggy¡

Martín Zúñiga said...

manay, yo pense que el niño se iba a ir a dormir con el abuelo. pero ta bien, el realismo siempre es asi. un abrazote.
http://www.lagavia.blogspot.com/

Peggy Bonilla said...

jrncalo:

Triste realidad...

Que buena información manejas en tus blogs, ahi me tienes dia con dia...

Cuidate y un abrazo.

Peggy Bonilla said...

Rafael:

Si bien nos trata la vida, para allá vamos...
Que nuestro futuro sea menos triste, hasta para morir, hay que morir dignamente...de preferencia rodeados de quienes queremos...

Besos

Peggy Bonilla said...

Martin:

No solo la poesia es tu fuerte, tambien lo es el buen humor.

Un saludo nuevamente.