Monday, March 24, 2008

Lunaticadas

Cuando por la mañana me levanto muy mecánica y ordinaria, es momento de recomenzar, soy nadadora contra corriente y nadie puede negar la naturaleza propia.
Ahondo más en esa luna nueva y exquisitamente redonda y naranja, ante mi daltonismo, ya que no puedo tocar, admiro, el asombro es uno de mis vicios...
Infiel, se fue un hombre de aquí, rompió este corazón, tatuó la marca del dolor, frente a los sentimientos que perdonan todo, ya que a cambio deja lo único sin lo que no podría vivir de faltarme: La poesía, que me envuelve en un halo especial, enajenante, burbuja transparente e inquebrantable. No pudo robársela, es mía. Todo lo demás no importa.

1 comment:

Miriam Jaramillo said...

Gracias Peggy. En este momento te estoy enviando el correo.Mi afectuoso saludo.