Wednesday, February 07, 2007


San Valentín, como todos los santos, tiene su propia leyenda. Y en ella se cuenta que en la época del emperador romano Claudio II “el Gótico”, había un sacerdote cristiano de Roma llamado Valentín, el cual se manifestó en contra de los decretos imperiales. Y es que Claudio II dictó una ley en la cual prohibía contraer matrimonio a los hombres jóvenes porque pensaba que los solteros eran mejores soldados, y no se lamentaban de apartarse de sus familias en tiempos de guerra. Este sacerdote desafió al emperador y secretamente siguió celebrando matrimonios entre los jóvenes enamorados que acudían a él. Cuando Claudio se enteró, lo encarceló. Intentó por diversos medios persuadir a Valentín para que renunciase al Cristianismo y sirviese al Imperio y a los dioses romanos. Pero Valentín no renunció a su religión y el emperador dictó una sentencia que se llevaría a cabo en tres fases. Primero sufriría una paliza, luego le lapidarían y finalmente le decapitarían. Y así fue. Valentín murió el 14 de febrero del año 269. El día de San Valentín tiene un ritual que es sólo para las parejas, para las que están juntas y desean que su amor perdure.

4 comments:

Elena de San Telmo said...

Valiente San Valentín.
Gracias por compartir esta historia.
Saludos desde Buenos Aires
Un abrazo

Lety said...

Que tal si después nos cuentas el ritual querida Peggy, me gustaría conocerlo

Besos otra vez

Peggy Bonilla said...

elena de san telmo

Hasta donde te encuentres, mando un saludo.
Bienvenida a esta bitácora

Peggy Bonilla said...

Ya está Lety; hay varios, en gustos se rompen géneros...

Besos valentinosos